Hay días en que no te quieres mover. Para mí hoy es uno de esos días, esta nublado y tengo el pie inmovilizado.

Podría quedarme sin hacer nada y pensar en mi propio drama.

Pero, eso solo haría que todo se viera más oscuro.

Después de un buen té, puse mi pie cómodo empecé a trabajar, ese pequeño movimiento me llevo hacer una cosa y luego otra, me cambio el ánimo y hasta me puse a escribir este post.

Entonces, si un día despiertas sin querer hacer tu trabajo, tu entrenamiento, una comida saludable, ser mamá o lo que sea que no quieras hacer.

Pregúntate qué necesitas para seguir avanzando, descansar o ir más lento.

Encuentra tu ritmo. Cómo ?

Simplemente empieza levantándote

Dale señales a tu cuerpo o haz tu ritual mañanero [seguro tienes uno, café, té, agua con limón, ejercicio, meditar, escuchar música, darte un baño, etc.]

Escribe tus tareas del día, inicia por lo que te gusta y déjate llevar [dentro del trabajo, el ejercicio o tu maternidad, siempre hay algo que te gusta más]

Tu proceso, tu camino, tu meta es personal, y [casi nunca] es lineal.

Diviértete !
AF